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15 jun 2008

Dormí sin frazada...

Este post en plena mañana griega (cuando sea presidente voy a decretar que todos tienen derecho a pasar por lo menos una semana de su vida en esta maravillosa isla de Ios) les va a mostrar los lugares que tuvieron el orgullo de albergarme durante estas primeras 3 semanas de viaje. Para medir el confort voy a usar el "Linyera", medida internacional que va del 1 al 5, siendo 1 el lugar mas linyera y el 5 el lugar mas confortable.

New York:
Primer destino y la verdad que fue un lujo, el Hostel New York City alojado en un edificio proyectado por Morris y patrimonio de la ciudad sin dudas será una de las mejores casas que tendré en estos 5 meses y pico. Le doy un total de 4,5 linyeras.


Estambul:
El Orient Hostel me recibió en plena ciudad vieja y como los tipos eran macanudos le voy a dar 2,5 linyeras.

Atenas:
La primer gran linyereada del viaje, esta garita del puerto de Piraeus, el mejor puntaje hasta ahora 1 linyera.

Ios: Far Out Camping, las carpas son una mugre pero el camping es una joya y la isla una maravilla, así que se le pueden dar 4 linyeras perfectamente.

5 jun 2008

De Fenerbahce al Mar Muerto

Entre el barrio del equipo de Diego Lugano y el balneario de Kilyos repartí estos dos últimos días en Estambul.

Vamos por orden, el martes (que bueno que está no saber el día en que vivís y preguntar que día es hoy) arranqué en un Ferry desde Eminömü, una de las terminales del lado europeo hasta Kadiköy (o algo así) su similar del lado asiático. De alguna manera logré llegar al Fenerbahce Stadium, luego de recorrer gran parte de la ciudad sin mapa que me auxilie y con nulos conocimientos de turco. Ayer podría haber barrileteado y fotearme en la cancha del Besiktas pero El Faro é un sentimiento miejahh

Galatasaray tekerematá

Los pases de Lugano caen en la "H" (?)

Ayer miércoles me tomé un par de ómnibus (el recorrido 25 E que bordea la rambla del Bósforo, del lado europeo de la ciudad es algo maravilloso, si los turcos higienizaran sus axilas se disfrutaría el triple) para ir al balneario de Kilyos, ubicado en el Mar Negro a unos 30 km del centro de Estambul y la verdad que esa hora y media de ida y de vuelta valieron la pena. No necesito aclarar mas nada, solo muestro las fotos para que me envidien los que están pasando frío en el hemisferio sur.
Esta lleno de piedras bolúo...

Desde el barco hundido

Un negro en el Mar Negro

Apuntes:
-Los adolescentes de Estambul también están aburridos, pero en vez de dedicarse al paco o a la pasta base o al levantamiento de pesas, los tipos pagan el pase del tren en la estación inicial; ahí suben y se paran en la puerta dejándola abierta y quedando ellos con medio cuerpo afuera y medio adentro. Al llegar al anden, los flacos arrastran la suela de su zapatilla (preferiblemente tiene que ser algo como una chancleta, ojota, etc) y se podría decir que van surfando el anden con la mitad de su cuerpo. Si en alguna estación hay otro grupo de muchachos prontos a subirse a un vagón para hacer lo mismo corre el riesgo de ser simpáticamente apedreado por los muchachos que ya están ocupando el tren y que tienen un arsenal de piedritas en los bolsillos. Lamentablemente dos por tres interviene la policía y deja a los púberes sin esta maravillosa disciplina.

-Que buena están las aguas del Mar Muerto. Estaba con el agua hasta el pecho e igual me veía la mugre de las uñas de los pies.

-Las mujeres de Estambul están bastante mejor que las de Nueva York, si las de NYC eran 3/10, estas andan en un 6/10, teniendo en la escala a Uruguay con un 8,5/10 y Buenos Aires con 9,5/10 (es de agranda-loros ponerle 10 a una mina). En su mayoría son narigonas, pero no por esto feas, sino que al contrario la nariz les da una expresión muy interesante y aunque desilusione a los seguidores del gran Fontanarrosa: no todas las narigonas son tetonas. lamentablemente

-Hacer el viaje de ómnibus en uno de los asientos de adelante, es lo mas parecido a vivir una carrera de Meteoro. No hay manera de describir lo que uno vé a través del parabrisas.

Señora corrase que viene la moto

-El colectivero anda a las puteadas como buen chófer de transporte público, se manda maniobras Seteviewonderescas y siempre sale ileso (pugliese-pugliese-pugliese), putea le tira un finito a la gente o a otro ómnibus, vuelve a putear, comenta con el guarda sobre algún culo que se ve a la pasada y sigue jugando a ser Rex.

-Llegando a Kilyos hay un restorán llamado Bolu-1 y metros mas adelantes un segundo restorán de la misma cadena llamado como ustedes están suponiendo. Es una gilada pero me hizo reír un rato.

Rocky, subite esa si tenes huevo

3 jun 2008

Estambul, una ciudad para Garibaldi

Al fin estoy instalado en la ciudad que pertenece a dos continentes, en un hostel bastante pocilga comparado con el que me albergó en Nueva York, pero con cama y techo cosa mas que importante en este viaje.


Mezquita Azul

Igl#sia Santa Sofía

LOS TURCOS:
Son raros los turcos, primero que nada porque hablan en turco, que ganas de romper las pelotas. Segundo porque a pesar de esa cara de terrorista de Hollywood son tipos macanudos, siempre dispuestos a ayudarte; como ejemplo podría decir que una de las 3 veces que me perdí en esta ciudad le pregunté a un tipo donde quedaba el Orient Hostel y el tipo como no sabía llamó por teléfono a un amigo que andaba clarito en el tema. Concluída la llamada, el bigotudo me guió hasta el hostel con el ambiguo lenguaje de las señas.
Otra cosa que me llamó la atención fue que los tipos van caminando abrazados, o de la mano como si nada. Parece que no es de puto (se necesita persona interesada en confirmarlo), sino que como son amigos van de la mano o entrelazando los brazos cual novios retirándose de la igl#sia, ese entrelazado se puede dar entre dos como mínimo hasta un máximo de tres hombres, si existiere un cuarto integrante del grupo se ubicaría detrás de ellos, abrazándolos a todos. Todos Polinos.
El olor de estos muchachos y muchachas supera el máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud, ir en el tren agarrado del pasamanos a lo Sui Generis debería ser declarado actividad insalubre.

Gran Bazaar

EL TRANSITO:
Si bien el Chacho lo había adelantado en sus guías de conductores, necesitaba verlo con mis propios ojos para creerlo. Para que se den una idea de la calidad de manejo de estos musulmanes, podría decirles que una mujer del barrio de Carrasco, de esas que manejan su 4 x 4 para ir a Tienda Inglesa y para ir a buscar los niños al Colegio, en esta ciudad sería la reencarnación de Ayrton Senna.
Igual no culpo de todo a los choferes, las calles influyen para eso ya que tienen un ancho en el que caben un auto y una persona si incluímos la vereda, ademas de que cada 100 metros tienen una curva para algún lado. Hay calles que tienen el ancho ideal para que circulen dos autos en direcciones opuestas que son las que siguen el recorrido del tranvía pero a pesar de eso el riesgo peatón sigue por las nubes.
El tranvía es la forma mas segura de llegar a un lado a otro sin sufrir embotellamientos, los cosos van por las vías y atrás del tranvía, en la misma senda circulan los ómnibus y alguna camioneta-taxi. Los taxistas van por cualquier lado, los automóviles particulares y los peatones por donde pueden. Los únicos que no se preocupan por el tráfico son los motociclistas ya que cuando se complica (o sea casi siempre) estos van directamente por la vereda, esquivando y puteando peatones, semáforos, gatos y taxistas.
Las luces de los semáforos podrían ser violeta, marrón y blanca; el resultado sería el mismo.

Hipódromo Veliefendi

RESUMEN:
Esta semana he visitado el Hipódormo de Veliefendi (con acento esdrújulo como casi todas las palabras del idioma), anduve por el Gran Bazar, recorrí la Ciudad Vieja, desayuné de garrón en el hostel, comí Tavuk Döner, caminé por la rambla y participé involuntariamente en una marcha a favor de un líder musulmán. Fueron tres cuadras a puro aplauso y gritos desaforados, cuando vi que en cada boca calle se ocultaban fuerzas de choque de la policía decidí abandonar mi militancia.
Hoy me toca cruzar el Bósforo para llegar al aldo asiático y mañana tengo pensado salir para un balneario ubicado en el Mar Negro, a unos 25 km de Estambul.

Bósforo desde la terraza del hostel