Al fin pude actualizar, entre la ruta y mis bolas este post se demoró demasiado. Va a ser una puesta a punto rapidita sobre los 10 días donde no dimos señales de vida. Siguiendo con la teoría de Galo, sería un vuelo de pájaro sobre nuestro vuelo de pájaro. Que lo disfruten con salú.
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27 de Junio: Cambio de camioneta, con Virginia nos mandaron a la camiona de: Santiago, Marcelo, Paolo y Valentina.
Salimos como pudimos del preiférico de París, tomamos la A10 y llegamos a Chartres (no sin perdernos), visita a la Catedral, recorrido por el casco medieval, kebab y cervezas y Fiesta del Agua. Un ratito de kermesse (faltaba Zetune nomás, porque tenía hasta incompletos que bailaban al supuesto compás de la música), cumbia francesa(?), fotos al río, otra cervecita y a manejar. Nos quedamos en un P entre Chartres y el Monte St Michel. No duchas, gratis y a resguardo de la autopista.
28 de junio: Partimos al mediodía rumbo al Monte St Michel, después de ducharnos en una estación de servicio; ya desde lejos resalta con una fuerza impresionante. El día que fuimos nosotros la marea estaba baja y tanto el monte como la isla mas cercana no tenían agua que los rodee. Si tienen un fin de semana al pedo dense una vuelta, no se van a arrepentir.
Salimos de ahí rumbo a las playas de Normandía, a ver los testimonios históricos del desembarco de los aliados en 1944. Piel de gallina durante todo el tiempo que estuve ahí, ver la playa, meterse en los bunkers, imaginarse el horizonte de Omaha Beach tapado de barcos y aviones que llevaban a los paracaidistas tierra adentro, sin dudas uno de los puntos altos de este viaje. Merece un post aparte y seguramente se lo daré en algún momento.
29 de junio: Ruta, ruta, ruta, ruta, Ferry. Ruta, ruta, ruta, ruta, perdidos en Brighton (un aplauso para el que se anima a confundirse 2 ciudades en el mapa). Dormimos en una rotonda del centro de la ciudad de Eastleigh, a las 8 de la mañana la cara de la gente que pasaba por ahí era un poema.
30 de junio: Mañana en Stonehenge (creo que se escribe así, me da pereza revisarlo), sorprendió la escala de las piedras, yo esperaba algo mas grande. Igual está buenísimo poder apreciar algo que según los vendehumo del carbono 14 tiene 5000 años. De ahí salimos para la ciudad de Bath, a visitar las termas romanas y recorrer la ciudad; el apodado Tatuaje de Artigas solo pudo recorrer la ciudad ya que la entrada para las termas romanas salía un vagón de guita. El resto de los oligarcas(?) que compartían la camioneta tampoco entraron a las romanas, pero cambiaron el recorrido en la ciudad por 2 horas en el Spa. De dormir en la calle a relajarse en un Spa hay menos de 12 horas de diferencia.
Después de la cerveza obligatoria en una taberna local salimos para Liverpool, donde nos esperaba el resto de la delegación. Llegamos. Abrazos, besos, lágrimas, algún infarto(?), mas cerveza y a la carpa.
1° de julio: Ducha en el service donde habíamos pernoctado y ahora si con los Ingalls en formación completa salimos para la ciudad de Los Beatles. Mi idea era arrancar para Glasgow, pero no contaba que en la ciudad me iba a encontrar a Fefo y al Cabeza (a partir de ahora Camilio) que entre cervezas, cervezas y cervezas me convencieron(?) de ir a Irlanda.
Noche en un pub liverpoolense con el resto de los Ingalls, cambio rapidísimo de camioneta (una se iba a Escocia y otra a Irlanda), noche de garrón en un hotel, ducha y al sobre.
2 de julio: 8 horas de ferry a Dublin, el equipo: Ana, Camilio, Caro A, Fefo, Gaby, Patricia, Tatuaje de Artigas y Virginia. Desayuno gigante, siesta gigante, merienda/cena gigante, llegada a la capital de Irlanda que está en permanente expansión, llena de jóvenes de todo el mundo, muchas referencias a los escritores nativos de ese país, muchos bookmakers y por supuesto muchos y maravillosos pubs. Gran noche que se vio rematada en el momento de conseguir alojamiento, cuando regateando el precio de 25 a 15 euros por cama en un B & B Caro A convenció al húngaro Yuri con la frase “I’m poor, i’m from south america”. Faltó que desde atrás hicieramos el gestito indio de golpearnos la boca abierta en “o” con la palma de la mano. No importa, ahorro de 10 euros y desayuno en la cama del Holy Head Bed and Breakfast.
4 de julio: Desayuno, salida para Cliff of Moher. Llovizna, lluvia, llovizna, lluvia. Llegamos a los acantilados y comprobamos que son una maravilla. Espectaculares paisajes, erosión constante, olas rompiendo, lluvia, lluvia, un castillito de morondanga, lluvia.
A la vuelta paramos en un pueblo que ahora no recuerdo el nombre y mientras algunos comíamos Caro A y Virginia fueron a un pub que habíamos fichado a la ida. Cuando me estoy por clavar las papas fritas aparece corriendo Caro, con cara de “Estoy feliz de ser casi alcohólica(?)”; el motivo según ella era que habían encontrado el mejor pub de Irlanda, fui a comprobar la situación con la experiencia que me dan los años(?) y efectivamente la cara era bien justificada. El día que ponga un bar quiero que sea como el Mc Namara. Llegamos a Galway bajo lluvia, recorrimos algunos pubs para variar y nos sorprendió una gran noche, una ciudad chica pero tan cosmopolita como Dublin, los pubs excelentes y el hígado que ya pedía la hora. Salimos para el improvisado camping y le pegamos al ojo hasta el otro día.
5 de julio: Asamblea en el centro de Galway, 4 queríamos irnos a Belfast y de ahí a Londres y otros 4 querían llegar a la capital del imperio desde Dublín. Empate en las urnas y que defina la moneda…pin, salió Dublín. Almorzamos y volvimos a Dublín, Caro y Virginia salieron en omnibus para Belfast y algunos de nosotros para un P. Camilio nos volvió a deleitar con una de sus especialidades que por si fuera poco la cocinó bajo lluvia, un grande. A dormir en la camiona y esperar la salida del Ferry.
6 de julio: Ferry Dublín – Holy Head y arrancamos a recortar las rutas de Gales. Unos paisajes de puta madre, valió la pena el viaje.
Llegamos a Londres a las 7 de la tarde, obviamente que bajo lluvia, check-in en el peor hostel con mejor propaganda de Londres (no sin ninguna complicación vale aclarar), me duché!!!!! cené y me acosté a dormir.
