Ferry hasta Atenas, donde por suerte pude dormir bastante desde las 21 hasta las 04:00 mas o menos que fue la hora donde empezaron las maniobras de atraque (no se preocupen que no intentamos afanar el barco, pero el atraque es el hecho de "estacionar" el barco en el muelle para que podamos descender sin necesidad de usar los dotes natatorios). Hasta ahí todo bien, llegamos a las 5 de la mañana al hotel donde teniamos las valijas, nos sacamos una foto, empezamos un blog y salimos rumbo a la Acrópolis, a observar lo que queda de aquella maravillosa civilización...
Ahí comenzó la desilusión, la Acrópolis es un lugar geográfico muy lindo, podés ver toda la ciudad, las 7 colinas, etc. pero se termina ahí. Es un parque temático, cartón pintado, parece Disneylandia para japoneses con camaritas caras. Además solo el 15% de las piezas son originales, una berretada. El Partenón que podría haber salvado la tarde estaba lleno de andamios, cero majestuosidad, mas cartón pintado. Todos griegos.
El calor que hacía, lo relativamente poco que había dormido, lo chupapija que son los griegos, la mierda artificial de la Acrópolis, la imposibilidad de pegarme una ducha...lindo día menos mal que tenía que ir a tomar un avión hacia París, un día mas en Atenas y los demandaba por falta de hipódromo.
Llegué al aeropuerto con una mugre bíblica, traté de hacer el check in 2 veces sin exito (atenienses la putísima madre que los recontraparió), dormí en el piso hasta que un milico empezó a levantar a todos los linyeras uruguayos con un pequeño toqeucito con el pie, me levanté, me pegué un baño polaco (grosa imagen se habrá llevado el ejecutivo que entró al baño mientras yo me sacaba la mugre de las patas en la pileta del lavatorio ¿Cómo le explico que soy casi arquitecto?), pude hacer el check in de una vez por todas y a las 9:35 del 18 de junio subí al vuelo que me dejó en París; una ciudad que me recibió con 3 días sin dormir pero a pesar de eso me enamoró (es de puto decir esto) en la primera noche que caminé por la ribera del Sena.
Eso me hizo ver que Atenas realmente es una mierda ya que la visité un poco mas descansado que mi primer paseo en París y las sensaciones fueron opuestas, así que no estoy loco ni soy un uruguayo que se queja porque si, bien yo, mal Atenas.
El próximo post va a ser 100% parisino, como Gardel(?), ahora les muestro la foto de mis compañeritos de viaje, faltan el Fefo, el Cabeza I y Gabriela.


